En septiembre de 2026, la FDA de EE. UU. finalizó dos directrices dirigidas a los fabricantes de de Dispositivos Médicos específicos: «Recommendations for the Development of Blood Collection, Processing, and Storage Systems for the Manufacture of Blood Components Using the Buffy Coat Method» (expediente FDA-2024-D-2732, CBER) y «Dental Composite Resin Devices – Premarket Notification (510(k)) Submissions» (expediente FDA-2024-D-2511, CDRH).
Ambos documentos aclaran las expectativas de la FDA para las sottomisiones pre-market y el acceso de los Dispositivos Médicos al mercado de EE. UU., con recomendaciones operativas sobre aspectos inherentes a la conformidad técnica y la seguridad de uso, tales como la caracterización del producto, la biocompatibilidad, los ensayos de rendimiento y el shelf-life testing (estudios de vida útil).
Sistemas de Buffy Coat para hemocomponentes (CBER)
La guía ofrece pautas no vinculantes para fabricantes que desarrollan sistemas de extracción, procesamiento y almacenamiento de sangre destinados a la preparación de sangre y hemocomponentes para transfusión mediante el método de capa leucoplaquetaria (buffy coat); se incluyen, por ejemplo, sistemas con bolsas que contienen anticoagulantes o soluciones aditivas y bolsas vacías para la mezcla (pooling) de plaquetas.
Quedan expresamente excluidos:
- Dispositivos destinados a la producción de plasma rico en plaquetas (PRP) o productos análogos para usos terapéuticos distintos de la transfusión;
- Los centros de transfusión que producen sangre y hemocomponentes mediante el método Buffy Coat utilizando sistemas de recolección, procesamiento y almacenamiento ya aprobados o autorizados (approved or cleared).
Los puntos clave incluyen:
- Evaluación biológica y biocompatibilidad (ISO 10993-1): el expediente debe documentar la evaluación biológica del sistema acabado en las condiciones previstas de uso. La FDA recomienda una caracterización de extraíbles y lixiviables (extractables and leachables – E&L), acompañada de la evaluación toxicológica de las sustancias detectadas, conforme a un enfoque basado en la gestión del riesgo.
- Comparabilidad de los hemocomponentes y evidencia clínica: el expediente debe aportar evidencias que respalden la comparabilidad de los hemocomponentes obtenidos respecto a los producidos con sistemas ya aprobados o autorizados, a lo largo de todo el periodo de conservación previsto.
- Submission y diálogo preliminar: la vía regulatoria aplicable varía en función de la configuración del sistema y de las soluciones contenidas. La FDA recomienda a los fabricantes recurrir de forma preventiva a la Office of Blood Research and Review (OBRR) para definir el itinerario más adecuado.
- Parámetros de proceso y materiales: la conservación de la sangre total a temperatura ambiente hasta 24 horas antes del fraccionamiento se admite siempre que esté respaldada por datos experimentales y por instrucciones de uso específicas. Para los estudios de comparabilidad de los hemocomponentes, la FDA aporta indicaciones concretas para las plaquetas, incluidos los criterios de comparación, la selección del control y el tamaño de la muestra, mientras que para los concentrados de hematíes o glóbulos rojos (RBC) considera el criterio de hemólisis menor o igual al 1,0% (≤ 1,0%) al final de la conservación, previendo que cualquier resultado no conforme sea investigado y descrito de forma adecuada en la solicitud. El uso de sistemas libres de DEHP o de nuevas soluciones aditivas requiere, además, evidencias específicas que respalden su seguridad y sus prestaciones.
Resinas compuestas dentales: Premarket 510(k) (CDRH)
La guidance del CDRH, que sustituye a la directriz precedente de 2005, aporta recomendaciones para las notificaciones pre-market 510(k) relativas a productos de resina compuesta destinados a la restauración de lesiones o defectos cariosos (21 CFR 872.3690, código EBF) y a selladores de fosas y fisuras (21 CFR 872.3765, código EBC). Por el contrario, quedan excluidos de su ámbito de aplicación materiales como cementos, adhesivos, resinas para carillas (veneers) y materiales para restauraciones provisionales.
El documento actualiza y pormenoriza las recomendaciones de la FDA relativas a la descripción del dispositivo, caracterización química, evaluación biológica y biocompatibilidad, ensayos de rendimiento (performance bench testing), vida útil (shelf-life), etiquetado y eventuales datos clínicos de soporte para las submissions 510(k), tomando en consideración las características del dispositivo, las posibles diferencias respecto al dispositivo de referencia (predicate device) y las alegaciones comerciales (claims) específicas propuestas.
A continuación, los puntos clave:
- Biocompatibilidad (ISO 7405 e ISO 10993-1): se recomienda la evaluación biológica con arreglo a la norma ISO 7405: “Dentistry – Evaluation of biocompatibility of Medical Devices used in dentistry”, considerando, en función de la naturaleza y de la duración del contacto, los criterios de valoración (endpoints) pertinentes, entre ellos citotoxicidad, sensibilización, irritación/reactividad, genotoxicidad y toxicidad sistémica.
- Caracterización química y perfiles de liberación: se recomienda caracterizar la composición del dispositivo, con cuantificación de los componentes hasta el 100% de la masa e identificación mediante número CAS, cuando esté disponible. Para los dispositivos que liberan flúor, calcio, fósforo u otros agentes, la FDA recomienda además evaluar el perfil de elución acumulada a lo largo de 7 días.
- Ensayos mecánicos y funcionales: las pruebas deben verificar las propiedades físico-mecánicas según las normas aplicables (p. ej., ISO 4049), incluyendo resistencia a flexión y compresión, módulo de elasticidad, dureza, solubilidad, sorción de agua y radiopacidad. Para los fotopolimerizables se evalúan la profundidad de polimerización (depth of cure), los tiempos de exposición, la intensidad luminosa y el espectro de emisión; para los autopolimerizables, los tiempos de fraguado y la trabajabilidad.
- Vida útil y claims clínicos: la estabilidad debe evaluarse mediante envejecimiento acelerado, con referencia a la norma ASTM F1980, y respaldarse con estudios en tiempo real. La evidencia clínica por lo general no resulta preceptiva para la mayoría de los dispositivos, pero puede ser requerida para alegaciones concretas, tales como las relativas a longevidad, remineralización y prevención o reducción de caries.
Impacto para los fabricantes
En su conjunto, ambas directrices ratifican la relevancia de una evaluación documentada del producto acabado, respaldada por evidencias solventes de biocompatibilidad, caracterización química, prestaciones y estabilidad, en función del destino de uso específico y del marco regulatorio aplicable.
Para los fabricantes resultará, por tanto, fundamental comprobar ya en fase de desarrollo la integridad de los datos exigidos y la adecuación de la documentación técnica a las expectativas de la FDA.
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FUENTES:

