La biocompatibilidad de los productos sanitarios es la capacidad de un producto para interactuar con el cuerpo humano sin provocar reacciones biológicas inaceptables, bajo las condiciones de uso previstas.
En el contexto de la serie ISO 10993 (recientemente actualizada con la publicación de la nueva norma marco ISO 10993-1:2025, adoptada a nivel europeo como EN ISO 10993-1:2025) y del Reglamento MDR (UE) 2017/745, esta capacidad se demuestra mediante una evaluación biológica estructurada, basada en un enfoque de gestión de riesgos.
De hecho, la ISO 10993-1:2025 refuerza el principio de que la evaluación biológica debe estar plenamente integrada en el proceso de gestión de riesgos previsto por la ISO 14971, constituyendo una parte integrante del mismo. Por lo tanto, los riesgos biológicos deben ser identificados, analizados, evaluados y controlados dentro del archivo de gestión de riesgos del producto.
La evaluación biológica tiene en cuenta el producto en su configuración final, incluyendo materiales, procesos de fabricación, residuos de procesamiento y esterilización, así como el acondicionamiento (envasado). Mediante la integración de datos químicos, toxicológicos e información relativa al perfil de exposición del paciente, el fabricante debe demostrar que los riesgos biológicos residuales resultan aceptables en comparación con los beneficios previstos del producto a lo largo de todo su ciclo de vida.
¿Qué es la evaluación de la biocompatibilidad?
La evaluación de la biocompatibilidad es un proceso integrado de naturaleza química, biológica y documental. El objetivo no es calificar un solo material, sino evaluar si el producto terminado, en las condiciones reales de uso previstas, puede generar efectos biológicos adversos inaceptables para el paciente y el usuario.
La evaluación considera:
- Composición de los materiales y de las materias primas.
- Procesos de fabricación y tratamientos superficiales.
- Esterilización y residuos asociados.
- Modo, frecuencia y duración de la exposición del paciente.
- Modificaciones realizadas en el producto o en los procesos durante el ciclo de vida del producto.
Los biological effects (los efectos biológicos relevantes que deben evaluarse para demostrar la seguridad del producto) se seleccionan a través del proceso de gestión de riesgos y pueden incluir:
- Citotoxicidad, irritación y sensibilización.
- Toxicidad sistémica y genotoxicidad, según sea aplicable;
- Efectos sobre la reproducción y el desarrollo, cuando sean pertinentes;
- Respuestas inmunológicas e inflamatorias, según corresponda.
La extensión de la evaluación y la necesidad de realizar ensayos biológicos dependen de la naturaleza del producto, del tipo y de la duración del contacto con el cuerpo humano y de los datos ya disponibles, según un enfoque científicamente justificado y basado en el riesgo, en línea con los requisitos de la ISO 10993-1:2025 y de la ISO 14971.
Perfil de exposición y criterios de evaluación biológica
El primer paso consiste en la definición del perfil de exposición del paciente, en función de la naturaleza del contacto con el producto y de su duración.
Tipos de contacto (Clasificación ISO 10993-1):
- Productos en contacto con superficies: p. ej., piel intacta, membranas mucosas, superficies brechadas o comprometidas.
- Productos que se comunican externamente: p. ej., vía sanguínea (contacto indirecto), tejidos/hueso/dentina, sangre circulante.
- Productos implantables: p. ej., en contacto con tejidos óseos, conectivos o sangre.
Duración del contacto:
- Limitado: ≤ 24 horas
- Prolongado: de 24 horas a 30 días
- A largo plazo: > 30 días
Esta clasificación permite identificar los endpoints biológicos más pertinentes, definir la extensión de la evaluación y establecer si se requieren datos experimentales o justificaciones científicas.
Caracterización química e extractables & leachables (E&L)
Un elemento central es la caracterización químico-física del producto sanitario (ISO 10993-18). El análisis se centra en:
- Extractables: sustancias químicas que pueden extraerse del producto utilizando disolventes y temperaturas bajo condiciones de extracción agresivas, forzadas o aceleradas, con el fin de obtener un perfil cualitativo y cuantitativo de la liberación potencial (caso más desfavorable o worst-case).
- Leachables: sustancias químicas realmente liberadas por el producto en las condiciones de uso clínico previstas, o estimadas mediante estudios en condiciones simuladas representativas del uso.
Este análisis permite identificar de forma temprana los peligros biológicos y respaldar la evaluación del riesgo toxicológico.
BEP y BER: los documentos clave
La evaluación biológica se desarrolla a través de dos documentos fundamentales del archivo técnico, cruciales para fines regulatorios:
- Biological Evaluation Plan (BEP): define la estrategia, incluye el análisis de brechas (gap analysis) sobre los datos disponibles y planifica las evidencias necesarias.
- Biological Evaluation Report (BER): documenta los resultados del proceso, integrando las evidencias químicas, toxicológicas y clínicas, estimando el riesgo residual y formulando las conclusiones finales sobre la seguridad biológica del producto.
Un proceso continuo: obligaciones del fabricante y estrategia
La biocompatibilidad no es una actividad puntual, sino un proceso que debe actualizarse a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. El fabricante debe considerar:
- Modificaciones de diseño o de materiales.
- Variaciones en los procesos de fabricación.
- Evidencias derivadas de la vigilancia poscomercialización (post-market surveillance).
- Nuevos conocimientos científicos y toxicológicos.
Una estrategia estructurada permite optimizar tiempos y costes, reduciendo las actividades de ensayo no justificadas y garantizando una gestión progresiva del riesgo biológico para respaldar el cumplimiento normativo.
Para obtener una visión general de las revisiones más recientes de la serie ISO 10993 y de las principales actualizaciones normativas, consulte nuestro análisis detallado: Biocompatibilidad y seguridad biológica de los Productos Sanitarios: las novedades ISO 2025-2026.
FAQ sobre la Biocompatibilidad de los productos sanitarios
- ¿Es siempre obligatorio realizar ensayos in vivo (en animales)?
No. La evaluación biológica moderna se basa estrictamente en un enfoque guiado por la gestión de riesgos (risk-based). A través de la caracterización químico-física (E&L) y de una sólida Evaluación del Riesgo Toxicológico (Toxicological Risk Assessment – TRA), los fabricantes pueden formular un informe justificativo científico que valide la omisión de ensayos in vivo específicos, demostrando que la exposición potencial a las sustancias liberadas no constituye un peligro. Además, el uso y la validación de métodos alternativos in vitro (p. ej., para citotoxicidad o irritación cutánea en epidermis humana reconstruida) ofrecen soluciones científicamente sólidas que reducen significativamente la necesidad de realizar ensayos con animales.
- Si realizo una modificación en el proceso de fabricación o en el embalaje, ¿debo repetir los ensayos?
Cualquier cambio (diseño, materias primas, proveedores, esterilización o embalaje) requiere una actualización de la evaluación biológica. Esto no significa necesariamente tener que repetir los ensayos: se debe realizar un análisis de brechas (gap analysis) para evaluar si la modificación introduce nuevos riesgos biológicos. Si los datos existentes y la justificación científica demuestran que la seguridad no está comprometida, el BER se actualiza sin necesidad de realizar más pruebas experimentales.
- ¿A qué laboratorios debo confiar los ensayos para garantizar la integridad científica de los datos?
Los ensayos de caracterización química y las pruebas biológicas in vitro deberían confiarse preferiblemente a laboratorios que operen de acuerdo con sistemas de gestión de calidad reconocidos (p. ej., acreditación ISO/IEC 17025 o principios de BPL). Los ensayos de biocompatibilidad in vivo, cuando sean estrictamente necesarios para la seguridad del paciente, deben realizarse en centros de ensayo que operen de conformidad con los principios de Buenas Prácticas de Laboratorio (BPL), según sea aplicable y requerido por las autoridades reguladoras (ISO 10993-2).
- ¿Cuándo es necesario prever un estudio de degradación de los materiales?
Según la ISO 10993-9, la evaluación de los productos de degradación biológica (distintos de los residuos por desgaste mecánico) debe tener en cuenta cada vez que el producto pueda generar potencialmente productos de degradación durante su uso. Este escenario es especialmente relevante en caso de que el producto esté diseñado para ser bioabsorbido por el cuerpo, esté destinado a permanecer implantado a largo plazo (más de 30 días), o cuando la naturaleza química de los materiales sugiera la liberación potencial de productos de degradación tóxicos durante el contacto con los tejidos biológicos.
>>> Complife apoya a los fabricantes en la definición de la estrategia de evaluación biológica, en la planificación de las actividades de ensayo y en la preparación de la documentación técnica según el MDR e ISO 10993, ofreciendo soporte especializado a lo largo de todo el ciclo de vida del producto sanitario.
Fuentes
ISO 10993-1: 2025 – Biological evaluation of Medical Devices – Part 1
ISO 10993-18: 2020 – Chemical characterization of medical device materials
ISO 10993-17: 2023 – Establishment of allowable limits for leachable substances

