En los últimos meses, el marco normativo relativo a la seguridad biológica de los productos sanitarios ha experimentado una evolución importante. Con la publicación, en noviembre de 2025, de la nueva edición de la ISO 10993-1 – la norma de referencia para la evaluación biológica – se ha reforzado un cambio de enfoque ya en marcha: ya no un enfoque basado en una lista de ensayos a realizar, sino un proceso estructurado y guiado por la gestión del riesgo.

A esta actualización se añadieron, en abril de 2026, las nuevas ediciones de la ISO 10993-6 y de la ISO 10993-7, que actualizan respectivamente los ensayos sobre efectos locales tras la implantación y la evaluación de los residuos de óxido de etileno. En el mismo período, también se actualizó la ISO 14155:2026, dedicada a las investigaciones clínicas.

En conjunto, estas revisiones representan una transición significativa hacia un sistema más moderno, coherente e integrado. La seguridad biológica y clínica ya no puede abordarse como una actividad aislada o limitada a la fase inicial de desarrollo. Por el contrario, debe gestionarse como un proceso continuo que acompaña al producto sanitario a lo largo de todo su ciclo de vida.

Desde el diseño hasta la fase clínica y la vigilancia poscomercialización, cada decisión debe estar respaldada por una evaluación del riesgo sólida y continuamente actualizada, basada en datos, evidencia científica y conocimiento del dispositivo. Este enfoque permite evaluaciones más específicas, reduce ensayos innecesarios y, sobre todo, mejora el nivel global de seguridad para el paciente.

1. ISO 10993-1:2025 – Principales cambios en la norma marco

La evolución metodológica está impulsada por la norma marco ISO 10993-1, publicada en su edición de 2025. La norma revisa los requisitos fundamentales, formalizando el paso de un enfoque prescriptivo basado en la ejecución de ensayos a un proceso de evaluación biológica integrado en el sistema de gestión del riesgo conforme a la ISO 14971. En comparación con la versión de 2018, la nueva edición introduce cambios significativos, entre ellos:

  • Nuevo título de la norma: se pasa de “Evaluation and testing within a risk management process” a “Requirements and general principles for the evaluation of biological safety within a risk management process”. El título explicita el refuerzo de un enfoque basado en principios generales de seguridad biológica más que en la mera ejecución de ensayos.
  • Alineación con la ISO 14971: armonización de la terminología e integración estructural de la evaluación biológica en el proceso de gestión del riesgo.
  • Caracterización e identificación de peligros: mayor énfasis en la caracterización de materiales y en la identificación sistemática de los peligros biológicos y de las situaciones peligrosas relacionadas.
  • Estimación del riesgo biológico: evaluación basada en la combinación entre peligros identificados y exposición del paciente, en línea con los principios de estimación del riesgo de la ISO 14971.
  • Sustitución de la Tabla A.1: la anterior matriz única ha sido sustituida por cuatro tablas distintas basadas en el tipo de contacto, centradas en los efectos biológicos a considerar y en una selección más específica de los endpoints.
  • Papel de la información fisicoquímica: ya no se considera un efecto biológico, sino un elemento fundamental de entrada para la identificación de peligros y la evaluación del riesgo.
  • Dispositivos ya comercializados: se refuerza el uso de datos existentes y de la justificación científica; no se requiere repetir automáticamente los ensayos, siempre que el riesgo biológico esté adecuadamente evaluado y documentado sobre la base de evidencias disponibles y actualizadas.

Nuevos criterios para el cálculo de la exposición

Dentro de la norma marco, se perfecciona la forma de determinar la duración del contacto con el dispositivo, introduciendo un enfoque basado en la exposición real y en los llamados “contact days”, con posibles impactos sobre la clasificación de los dispositivos:

  • Contacto repetido o continuo: en los casos de uso en días consecutivos, la duración de la exposición se evalúa considerando los días naturales comprendidos entre el primer y el último uso. Bajo esta lógica, incluso dispositivos utilizados durante períodos limitados pero de manera diaria (por ejemplo, CPAP durante algunas horas al día) pueden entrar en las categorías de contacto prolongado o a largo plazo.
  • Contacto intermitente: en los casos en los que el uso esté separado por intervalos significativos (normalmente iguales o superiores a 24 horas), la duración de la exposición puede determinarse sobre la base únicamente de los días efectivos de contacto, requiriendo una evaluación caso por caso.
  • Uso indebido razonablemente previsible: la determinación de la duración y de las modalidades de contacto debe incluir también los escenarios de “reasonably foreseeable misuse”, que pueden modificar la exposición biológica e influir en la posterior evaluación del riesgo.

El concepto de “reasonably foreseeable misuse”, derivado de la ISO 14971, está explícitamente integrado en la ISO 10993-1:2025 y debe considerarse desde las fases de planificación de la evaluación biológica (Biological Evaluation Plan). Contribuye no solo a la definición de los escenarios de exposición, sino también a la identificación de peligros biológicos y a la estimación del riesgo, pudiendo influir en la duración y modalidad del contacto y, en consecuencia, en la clasificación del dispositivo y en la selección de los efectos biológicos que deben evaluarse.

3. Ensayos de laboratorio – Qué cambia en las partes específicas ISO 10993-6 e ISO 10993-7

Las partes específicas de la serie ISO 10993 definen los métodos de ensayo y los criterios de evaluación que deben aplicarse para la caracterización de la seguridad biológica. Las revisiones publicadas en abril de 2026 introducen actualizaciones metodológicas relevantes y, aunque todavía no han sido reconocidas formalmente por la FDA, ya se consideran referencias “state of the art” en el ámbito de las evaluaciones regulatorias:

  • ISO 10993-6:2026 (Efectos locales tras la implantación): actualiza los métodos para la evaluación de la respuesta tisular local, introduciendo el nuevo Anexo E relativo a ensayos en tejidos nerviosos periféricos y reforzando las indicaciones del Anexo G para la evaluación histopatológica.
  • ISO 10993-7:2026 (Residuos de óxido de etileno): introduce un enfoque más estructurado y basado en el riesgo para la evaluación de la seguridad de los dispositivos esterilizados con EO, con ampliaciones en los Anexos F y G y metodologías actualizadas para la determinación de residuos y la estimación de la exposición del paciente, también en función de la población objetivo y de la duración de uso.

3. Investigaciones clínicas – Qué cambia en la ISO 14155:2026 (Ensayos clínicos)

La cuarta edición de la norma sobre Good Clinical Practice (GCP) para productos sanitarios sustituye la versión de 2020 con aplicación inmediata y sin período transitorio, introduciendo un claro refuerzo del enfoque basado en el riesgo y de la gobernanza:

  • Gestión del riesgo: la norma aclara la distinción entre los riesgos residuales asociados al uso del dispositivo en investigación y los riesgos derivados de procedimientos clínicos requeridos por el Clinical Investigation Plan (CIP), pero que no forman parte de la práctica clínica rutinaria. Para estos últimos, se introduce un enfoque descriptivo de la evaluación del riesgo, distinto de la lógica ISO 14971 aplicada al dispositivo.
  • Gobernanza de los ensayos: se formaliza el papel de los comités independientes establecidos por el patrocinador. Los CEC (Clinical Events Committee) garantizan una clasificación coherente e independiente de los eventos clínicos; los DMC (Data Monitoring Committee), con la obligación de definir y documentar los criterios de suspensión o interrupción del estudio. La decisión de no establecer un DMC debe justificarse formalmente.
  • Diseño y notificación: se introduce el nuevo Anexo K (para la alineación con las directrices de la FDA, MHRA y los principios estadísticos ICH E9) y se endurecen los procedimientos y plazos de notificación de acontecimientos adversos (AE).

Impacto operativo

Los fabricantes deberían realizar un gap analysis de los Technical Files existentes y adaptar su Sistema de Gestión de la Calidad (QMS) a las expectativas regulatorias más recientes.

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FUENTES:

ISO 10993-1:2025
ISO 10993-7:2026
ISO 14155:2026
ISO 10993-6:2026
Complife Group, Biocompatibility Morning, Bolonia, 20 de mayo de 2026, materiales del evento.